miércoles, 16 de mayo de 2018

LA DERECHA SIN NOMBRE




Estamos a escasas horas del gran compromiso electoral de los últimos años en Venezuela. Se cierra un ciclo  y queda el mapa político del país ya estrucurado. La democracia es una realidad en Venezuela y sólo la dictadura mediática internacional es capaz de negarlo.

Esta suerte de “ciclo político” deja un gran naufragio: el de la llamada “Mesa de la Unidad Democrática”. En efecto, luego de lograr las condiciones electorales para vencer en las elecciones parlamentarias de 2015, la entonces agrupación política comenzó a caer en un imparable debacle que hoy no permite reconocer claramente su naturaleza.

Como en 2002, la llegada a espacios de poder no hizo más que activarles una especie de “carmonitis” en la que cada quien pensaba en un plan para derrocar a Maduro por las malas. Desde el lapso de 6 meses de Allup, hasta las guarimbas y las acciones, u omisiones, subsiguientes, los principales grupos de la Derecha en Venezuela han ido cayendo en un proceso de degradación política que  parece irreversible.

Hoy, se hace imperativo inquerirnos acerca de la naturaleza de la Derecha, término que utilizamos porque pareciera sólo quedarle la característica de reconocer la autoridad y soberanía absoluta de la autoridad imperial, tal como ocurrió aquel 14 de julio de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente francesa, con los que se sentaron a la derecha del Presidente de la misma. 

De esta forma, sabiendo que hay un conglomerado humano que reconoce la potestad soberana de la autoridad imperial, en este caso los Estados Unidos, nos preguntamos lo relativo a su forma de organización, métodos de lucha, propuestas concretas y demás elementos que permitan su inequívoca definición.

Hace apenas pocos meses, podíamos decir que se trataban de agrupaciones políticas con formas de partidos, ong’s y otros tipos de personas que, bajo la tutela, métodos y financiamiento norteamericano, hacían oposición al Gobierno Bolivariano tratando de efectuar la toma del poder político para la imposición del neoliberalismo en Venezuela.

Hoy, tenemos un Derecha que en 2016 cambió su oportunidad de oro para hacer política de altura y demostrar al Pueblo una verdadera propuesta por simplemente derrocar al Presidente; en 2017, cambió la oportunidad histórica de diálogo por acciones paramilitares urbanas, llamadas guarimbas para derrocar al Presidente; luego, cambió la oportunidad histórica de participar en las elecciones de la ANC para comenzar a hacer nada y decretar su definitivo entierro en el escenario político.

Luego, por supuesto el Pueblo les cobró su estafa en las elecciones a gobernadores, momento desde el cual se puede decir que han tenido que reconocer su incapacidad política y resignar sus luchas a oligarquías extranjeras y al ente imperial de forma directa.

En el presente, ya la Derecha en Venezuela no puede denominarse ni si quiera “oposición”. Este término define a una agrupación de carácter fundamentalmente político, hace uso del debate y la confrontación de ideas para incidir en la realidad, al tiempo que busca los espacios de poder con dicho fin.
Visto esto, nos encontramos ante una especie de agrupación amorfa, identificada por el interés común de lograr recursos económicos con el subterfugio de provocar la caída de la Revolución Bolivariana y la consecuente entrega del país pero que en ningún otro aspecto pueden conciliar y menos organizarse orgánicamente para la lucha política. Su estruendoso fracaso los ha limitado a constituirse en excusadores de guarimbas, sanciones, bloqueos y hasta posibles invasiones extranjeras. Hoy no son partidos políticos, recordemos que no lograron las firmas en muchos casos; tampoco son agrupaciones sociales, ni siquiera paramilitares o ejércitos de invasión, se limitan al papel de hienas advirtiendo la presencia del león.

Mientras, el Pueblo continúa en su “heróica resistencia en lo cotidiano” como lo dirían los hermanos cubanos; al tiempo que continúa con la consolidación de la Democracia como sistema. Este 20 de mayo ratificará de nuevo que la Derecha en Venezuela, no tiene nombre.

@ferrerdupuy
ferrerdupuy@gmail.com

domingo, 7 de enero de 2018

ALGUNAS NOCIONES SOBRE EL PETRO

César Ferrer
@ferrerdupuy
ferrerdupuy@gmail.com

    Venezuela se ha puesto a la vanguardia del mundo con el anuncio de la emisión de una criptomoneda: el Petro. Muchas son las implicaciones de colocar en circulación este nuevo tipo de dinero, especialmente porque la moneda virtual venezolana tiene elementos especiales para colocarnos a la vanguardia mundial en la materia.

    Diferentes han sido las solicitudes que nos han llegado con el fin de explicar un poco en qué consiste el Petro, dudas que son harto razonables puesto que estamos ante una innovación de muy poca data. Tratemos, pues, de precisar algunos términos.

    Comencemos por el principio: el Petro, y demás criptomonedas, son dinero, esto es que representan un bien universalmente aceptado para el intercambio de bienes y servicios. Por tanto, no es un título valor ni un bono, es, entonces “billete” contante y sonante. Puedes comprar, vender, alquilar y cualquier otro tipo de negocio utilizando dicha moneda.

     En segundo término, el dinero tal como lo conocemos en la actualidad, es un bien de cada Estado quien lo reconoce como medio directo de intercambio comercial. Es emitido entonces por la autoridad monetaria de cada país, Banco Central de Venezuela en nuestro caso y, suele tener un respaldo real, normalmente oro, que garantice el valor de esas monedas o billetes. Los Estados Unidos eliminaron ese respaldo para el dólar, lo cual ha sido factor fundamental para las grandes desviaciones económicas mundiales, puesto que la principal moneda de intercambio internacional se coloca en circulación sin ningún tipo de control; temas que están expresados en abundante literatura, no nos desviemos.

    En el año 2009 irrumpe una nueva forma de dinero, el BitCoin, dando nacimiento a la “criptomoneda”, la cual es emitida no de forma física, sino virtual, basado en una  plataforma privada denominada “blockchain” que garantiza, mediante una serie de algoritmos matemáticos y mucha tecnología, la seguridad del dinero y de las transacciones que con él se realicen. Dicho dinero no tiene respaldo físico por lo que su valor lo determina la oferta y la demanda del mismo.

    Del mismo modo, la criptomoneda no requiere intermediación bancaria para su uso ni resguardo, entonces, podríamos preguntarnos ¿dónde las guardamos si no tenemos bancos ni posibilidades de meterlas bajo el colchón? En las redes se proporcionan servicios que se han denominado “billeteras virtuales” esto es, una cuenta particular que mantiene y resguarda toda la información acerca del dinero representado en criptomonedas que posees, sirve también para pagar y cobrar las transacciones que realices. En otras palabras, las criptomonedas no son sólo dinero sino que son dinero en efectivo, por tanto, olvídate de burocracia, comisiones, cajas de compensación y otras trabas de los bancos; tu  dinero está en tu “billetera”.

    Del mismo modo, como dinero en efectivo que es, las criptomonedas no dejan rastra de los movimientos dinerarios que realizas, pagas o cobras sin tener que estar informando a nadie lo que haces con ese dinero.

    A diferencia del dinero tradicional, la criptomoneda no tiene barreras basadas en fronteras o estados; al ser emitido exclusivamente de forma virtual y sin intermediación bancaria, no tiene las limitaciones de tener que acudir de formas de intercambio de monedas, tales como las casas de cambio o los “pay-pal”; es un verdadero pago en efectivo desde y a cualquier parte del mundo.

    ¿Puede haber algún tipo de “hackeo” en nuestra billetera virtual? Sería inocente decir que no, la historia de la humanidad ha demostrado que donde hay dinero también hay quienes lo quieren robar. Sin embargo, ni la banca, ni el colchón, ni la “botija” escapan de los ladrones, me imagino que ya existirán los “criptocarteristas” pero también medidas de seguridad para preverlos.

    Hablemos del Petro, el mismo es una criptomoneda con todas sus características: emitido de forma virtual, no sujeto a intermediación bancaria y de uso universal. Sin embargo, agrega dos características: su emisor es un Estado, a través de su autoridad monetaria y, tiene respaldo efectivo en recursos naturales, petróleo en primer término y luego oro, diamantes y otros minerales.

    De esta forma, podríamos decir que el Petro es una verdadera criptomoneda de segunda generación. Tiene todos los atributos y ventajas de estas tal y como se conocen pero con un poderoso respaldo que va a permitir transacciones seguras, no solo en lo tecnológico, sino en el valor real del dinero con el que estamos tranzando. 
    
    En este marco,  Venezuela se anota como vanguardia de las nuevas formas de dinero con una criptomoneda que de arranque podemos decir que será la más fuerte y estable del mundo, no por ello la más cara, lo  que nos permitirá abrir fronteras hacia un mundo infinito de intercambio como nunca antes lo habíamos visto. Particularmente, estoy tomando las previsiones para invertir en el Petro, habrá un camino que recorrer pero como decimos en el pueblo: “hay que agarrarlo por la punta”.

  

viernes, 5 de enero de 2018

LA SANCIÓN POR SER POBRES

César Ferrer
@ferrerdupuy
ferrerdupuy@gmail.com

     La agresión económica que sobre nuestra Patria ha venido profundizando el imperio norteamericano, apoyado por la oligarquía franquiciada en Venezuela, viene tomando ribetes dramáticos con la intención de resquebrajar la conciencia social que mantiene a Venezuela como epicentro de lucha por la dignidad de los pueblos en Latinoamérica. En efecto, como lo ha señalado nuestro canciller Jorge Arreaza (@jaarreaza), en su artículo “Imperialismo Sin Máscaras”, está demostrado que el imperialismo ante su evidente decadencia y fracaso en su modelo económico, “ha entrado en fase de agresiva desesperación” y ataca sin guardar el mínimo recato frente al mundo, en medio de un afán depredador nunca visto en la historia de la humanidad.

     En nuestro país, una de las vertientes de esta agresión se verifica en un brutal ataque monetario que conduce hacia una espiral de aumento desmedido de precios en todos los rubros que han colocado a la población en una situación de vulnerabilidad, sólo protegida por el Gobierno del Presidente Maduro (@NicolásMaduro), una institucionalidad fortalecida por una Asamblea Nacional Constituyente patriota y un Pueblo organizado y consciente, quienes vienen creando una superestructura capaz de llevar adelante una “heroica resistencia en lo cotidiano”, tal como fue definida la actuación del hermano pueblo de Cuba durante el Período Especial y podríamos decir que en todas estas décadas por el monstruoso bloqueo por parte de los Estados Unidos.

    Sin embargo, cuando volteamos hacia países hermanos en Latinoamérica o del mundo, supuestamente “aliados” del gobierno yankee, la agresión contra la población no dista mucho de los dramas producidos en la Patria de Bolívar y Chávez. La migración masiva de la que hemos sido víctima, nos ha permitido observar de primera mano las enormes falencias sociales provocadas por el sistema liberal burgués implantado en esas sociedades.

    Desde la verdadera crisis sanitaria que viven los chilenos por falta de profesionales del área de la salud, donde, según lo expresado en su propio debate presidencial, mueren miles de niños por falta de especialistas o su escaso abordaje territorial; situación que comienza a ser paliada por profesionales venezolanos formados en un sistema educativo inclusivo y de primera calidad. De igual forma Perú, Colombia y en otras muchas latitudes,  la falta de profesionales derivados de un perverso sistema privatizado y excluyente, tiene tintes de dramatismo social, ocultado por los medios pero desnudado por la realidad. 

    De igual forma, la crisis en materia habitacional en el continente se denota de mucha mayor entidad que los números publicados por los gobiernos capitalistas, aunada al hecho de que el escaso segmento de la población que puede acceder a una vivienda propia lo hace a través de créditos hipotecarios eternos e impagables en los cuales, los aquí ya superados intereses sobre intereses y desalojos judiciales, son el pan nuestro de cada día. La verdad es que los únicos “países de propietarios”, tan cacareados por la Derecha, son Venezuela, con sus casi 2.000.000 de hogares entregados por la Gran Misión Vivienda Venezuela, Cuba, Bolivia y otros países que han seguido el camino de la independencia y la dignidad.

    Para no abundar demasiado, en materia de empleo, educación, servicios públicos y cualquier otra que quiera agregar, la exclusión, la privatización y por ende, la pobreza, constituyen la regla social y lo que observamos por televisión y redes sociales, se resume a la difusión que hacen los pocos privilegiados del sistema capitalista.

    Entonces, nos preguntamos, ¿por qué países alineados con Trump y su combo, los cuales no sufren de sanciones económicas, tienen estas dramáticas situaciones? ¿Acaso no deberían tener acceso a todo lo que anuncian como “el sueño americano” según el cual para llegar a posiciones acomodadas sólo debes proponértelo? Nada más alejado de la realidad.

    La verdad verdadera, es que la agresión económica contra Venezuela, el bloqueo a Cuba y la situación dramática de países con gobiernos pro-gringos, es el mismo fenómeno, es el odio de clases que tiene la oligarquía contra los pobres. Mantener un pueblo inculto, enfermo, hambriento y harapiento, asegura a los ricos mantener su estatus quo, sin peligro de nuevos grupos que insurjan y puedan poner en peligro su zona de confort.

     De esta forma, en los países donde logran apoderarse del gobierno, la oligarquía se asegura de dominar a sus pueblos con sistemas económicos de opresión que incluyen endeudamientos brutales con organismos como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, para que garanticen el control económico y la claudicación de la soberanía de dichas sociedades. La verdad es que Chile, Colombia o Perú sólo sirven de “aliviadero cambiario” para nuestros compatriotas pero la gran mayoría tienen claro que la estabilización social en esas latitudes es harto difícil.

     En este marco, Venezuela no es víctima de agresiones y bloqueos por tener un gobierno que se declara socialista, nuestro pecado es que un día insurgió una verdadera Revolución Popular encarnada en el liderazgo de Hugo Chávez, quien decidió vencer la opresión y redistribuir la riqueza; decidió alfabetizar, incluir en el sistema educativo a los millones que venían siendo injustamente apartados, decidió llevar la salud hasta los sitios más apartados por medio de la Misión “Barrio Adentro”, dispuso nuevos sistemas de abastecimiento popular como Mercal, PDVAL, Bicentenario y más recientemente los Claps, resolvió que el petróleo y otros recursos naturales son del Pueblo, decidió que los servicios básicos son un derecho fundamental no sujeto a privatización, en fin, decidió ser libre para siempre, como tanto lo repitió el propio Chávez. 

     Sea Venezuela, Cuba, Colombia, Ecuador, México, Bolivia, Brasil, Argentina, Haití o Nicaragua, la medida del gobierno norteamericano es la misma: sancionar al Pueblo para mantenerlo en la pobreza y la opresión. La ecuación es siempre la misma: Si el Pueblo se hace gobierno, le aplica sanciones formales y agresión económica y si no, le implanta sistemas exclusivos y deudas impagables.

    Nos toca decidir de qué lado queremos estar, si en el de los pueblos que se arrodillan a esperar su “medicina” capitalista de pobreza segura o del lado en que nos encontramos en Venezuela, donde estamos dispuestos a luchar con el cuchillo entre los dientes para terminar de enrumbar la Patria hacia destinos de independencia, dignidad, inclusión y prosperidad de todo el Pueblo. 

    Bolívar nos enseñó el camino de la Independencia, Chávez nos enrumbó de forma irreversible por dicho sendero que ahora recorremos bajo el liderazgo de nuestro Presidente Nicolás Maduro y con esa fortaleza no habrá fuerza imperial que nos aparte de él. 

     

viernes, 13 de octubre de 2017

LAS REGIONALES CONSTITUYENTES

César Ferrer 
@ferrerdupuy

Hoy comienza la cuenta regresiva de lo que puede significar el más importante proceso electoral regional jamás realizado en Venezuela. Los comicios a realizarse el próximo domingo pasarán a la Historia como los primeros convocados en el marco del proceso constituyente venezolano, activado por más de ocho millones de almas el pasado 30 de julio.

De esta forma, el Pueblo venezolano ratificará con su participación y protagonismo, el apoyo unitario e inequívoco a la Asamblea Nacional Constituyente. Ya las organizaciones políticas en su totalidad han dado este paso al frente, participando activamente en el mencionado proceso electoral y constituyente. Las candidaturas, incluyendo las de activos voceros opositores a la Revolución Bolivariana, se cuentan por miles, la participación ha sido total, abrumadora, ratificadora de un proceso de consolidación del Estado revolucionario que pisa cada día más fuerte y que este domingo termina de demostrar que es unificador, punto de encuentro perfecto para el gran diálogo nacional que tanto ha impulsado y defendido el Presidente Nicolás Maduro Moros.

Por ello, es de saludar la participación de la oposición en las elecciones regionales constituyentes, su llamado al voto masivo, esgrimiendo sus razones, igual es un llamado de apoyo a este proceso constituyente. El día lunes amanecerá el país con una nueva legitimación por parte de todo el Pueblo y sus actores políticos. Tendremos 23 gobernadores y gobernadoras insertos en un proceso constituyente inclusivo.

En este marco, cada uno de nosotros debemos salir a ratificar el proceso constituyente venezolano, cada voto es un voto patriota, antiimperialista, independentista; cada voto es un acto de responsabilidad con la tierra que nos vio nacer o nos acogió en su seno; cada voto es un acto de reproche a Trump y su política guerrerista; cada voto es un acto de Paz, de esperanza de construir la Venezuela que Bolívar y Chávez tanto soñaron.

El domingo temprano, acércate a tu centro de votación, siente tu país en el pecho, siéntete un ciudadano constituyente que va a hacer un nuevo acto constituyente por la Patria; tu voto nunca “se perderá”, será una ratificación de que la Asamblea Nacional Constituyente sigue dando pasos firmes hacia la construcción de la Patria Nueva, la Patria Buena, como lo dijo Alí…

¡Vamos, pues, hacia las ELECCIONES REGIONALES CONSTITUYENTES!

jueves, 7 de septiembre de 2017

LA ANC, LA PAZ Y LAS MEDIDAS ECONÓMICAS

LA ANC, LA PAZ Y LAS MEDIDAS ECONÓMICAS
César Ferrer
@ferrerdupuy
ferrerdupuy@gmail.com

     La Asamblea Nacional Constituyente entra en su segundo mes de funcionamiento bajo la mirada atenta y esperanzada del Pueblo que el 30 de julio le brindó su respaldo masivo. Los retos a superar son muchos, entre ellos la capacidad de esparcir en todos los niveles de debate, la dimensión real de las luchas que como sociedad debemos emprender y el rol de la instancia constituyente en este momento crítico de la Historia.

    En efecto, hemos podido observar como voceros, en algunos casos identificados con el proceso revolucionario y de gran entidad, hacen llamados a que se antepongan las “medidas económicas” por sobre lo político, llegando a críticas que, aunque entendemos en ocasiones bien intencionadas, nos parecen injustas y merecedoras de mayores niveles de reflexión por parte de sus autores.

    En este marco, debemos entender que la Economía es un delicado “ecosistema” dependiente del funcionamiento de diversos factores que permiten que se verifique el recorrido en la elaboración de un determinado producto, bien o insumo desde el mismo momento de su inicio en la cadena productiva, hasta que cada uno de nosotros podamos tener un plato de comida en la mesa o la satisfacción de cualquier otra necesidad. No podemos pretender que las medidas económicas sean especie de “letra mágica” que con solo escribirla aparezca la comida o bajen los precios.

    De esta forma, si pretendemos desarrollar las actividades que permitan llevar adelante el protocolo de producción-distribución-comercialización-consumo, tenemos que crear las condiciones materiales para ello y el primer elemento a asegurar para este fin es la verdadera, efectiva y garantizada Paz del país. Resulta imposible emprender las actividades en pro del sano abastecimiento si quienes actúan de todo este entramado económico no tienen las condiciones mínimas para ello.

    Pongámonos en contexto, si grupos armados queman la fábrica, toman las vías, destruyen el camión, el banco, el supermercado, el almacén del Clap y cualquier otro actor de la cadena productiva, ¿cómo nos llega la comida a la casa? No podemos entender la Economía desde una visión restrictiva, limitada a dos o tres hechos que deban verificarse en forma inmediata. 

    Entendiendo esto, la Asamblea Nacional Constituyente ha iniciado un proceso de pacificación del país que permita a los actores de la Economía tener las condiciones necesarias para poder asegurar el pleno abastecimiento del Pueblo. En este punto, se ha  comenzado con buen pie y con resultados en tiempos realmente satisfactorios.

    Como Pueblo consciente, preparado para la lucha y la victoria, no permitamos que la oligarquía nos marque nuestra agenda, el proceso de contraofensiva en materia económica ha comenzado y está avanzando con triunfos como la lucha contra la violencia, contra la impunidad y otros factores de profundas consecuencias en lo económico.

    Las medidas constituyentes hacia una Economía fuerte, sana, próspera y para el Pueblo ya se han emprendido, no lo perdamos de vista.

    ¡Estamos venciendo!

viernes, 4 de agosto de 2017

DE LA INSURRECCIÓN POPULAR DE 1989 A LA DE 2017



César Ferrer
@ferrerdupuy
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    La demostración popular ocurrida el pasado 30 de julio es un nuevo hito dentro de la rica historia de protagonismo directo de las mujeres y los hombres de la Patria. Lo visto en episodios como el cruce al río Torbes atravesado por un nutrido grupo de personas que venían huyendo de la persecución paramilitar para impedirles su derecho al sufragio o la asistencia masiva de la clase media al Poliedro de Caracas; la movilización por encima de la represión violenta de la Derecha y la conciencia histórica por sobre los “fake news”, “falsos conceptos” o cualquier otra arma “guerracomunicacional”, son solo muestras de dicho protagonismo. Más de ocho millones de almas acudieron a la cita con la Patria, a la nueva batalla independentista de este proceso interminable.

     Esta fecha histórica nos evoca a aquellos 27 y 28 de febrero de 1989 en los cuales se verificó la gran insurrección popular de finales del siglo XX. En esos días, la población se plantó contra la oligarquía que entonces era gobierno y con claras evidencias de sus intenciones de implantar el capitalismo hambreador como forma de Estado en Venezuela. El Pueblo comprendió entonces que esa burguesía era su enemigo natural y que sus medios son armas de opresión utilizada por ella para dominar a las mayorías.

    Ese día, salimos a las calles con la sola conciencia, con la voluntad heroica pero sin la organización necesaria, ese día fuimos masacrados por los instrumentos de opresión de la oligarquía, la cual tenía el gobierno afecto de la época. Miles y miles de muertos colmaron las calles del país, la represión cruenta nos quiso hacer pagar con sangre el atrevimiento de alzarnos contra los encumbrados oligarcas.

     Hoy, el Pueblo vuelve a sufrir las consecuencias de la opresión hambreadora del capitalismo, hoy verifica que los ataques contra la población son los mismos entonces y ahora, hoy se hace consciente que la burguesía sigue siendo su enemiga y que utilizará todos los medios que tenga a disposición para torcernos el brazo y tratar de hacernos sus vasallos.

    De igual forma, como en 1989, el Pueblo sale en frontal insurrección contra esa misma burguesía. Sin embargo, a diferencia de entonces, la providencia nos brindó un líder como Hugo Chávez Frías, el cual nos permitió tener un proceso revolucionario que construyó junto al poder popular una superestructura basada en el protagonismo social y en principios como la justicia, el ejercicio directo de la soberanía y la independencia; hoy tenemos conciencia  social devenida de la vivencia en Revolución, desde donde venimos rompiendo las cadenas opresoras y la exclusión de las mayorías, hoy día, como lo dijo nuestro Comandante Eterno, tenemos Patria.

    La insurrección popular de 2017 tiene una unidad de mando, un Gobierno del Pueblo en la persona de nuestro Presidente Nicolás Maduro; tiene un camino andado de casi veinte años y tiene un instrumento central de lucha: el Poder Constituyente Originario configurado en la Asamblea Nacional Constituyente como recipiente de las luchas para las siguientes etapas. A diferencia de esos días de febrero, el Pueblo es Gobierno, es poder político.

    Sin embargo, no lo olvidemos, es una insurrección popular y como tal es un detonante histórico que nos llevará a un nuevo estadío para continuar rompiendo cadenas y tomar todos los espacios que en cualquier ámbito pertenecen al Pueblo por derecho propio.

     ¡VENCER DEBE SER NUESTRA CONSIGNA!

miércoles, 19 de julio de 2017

EL PRESIDENTE NICOLÁS MADURO Y SU LUGAR EN LA HISTORIA

César Ferrer
@ferrerdupuy
ferrerdupuy.blogspot.com

  

 Es harto difícil poder definir el lugar que le corresponderá en la Historia a aquellos que se encuentran construyéndola. En efecto, prever los acontecimientos futuros y más aún quiénes, cómo, cuándo, dónde y por qué serán reseñados los hechos presentes pareciera una temeridad que pocos están dispuestos a asumir.

    Sin embargo, no en pocos casos hay acciones y conductas individuales o grupales ante ciertas circunstancias que nos pueden permitir intuir cuál puede ser su lugar en las páginas que hoy ya se están escribiendo y aquellas que están por escribirse. Ejemplo muy ilustrativo de esto se evidencia en aquel 14 de octubre de 1813, apenas en los comienzos de la gesta independentista, cuando la Municipalidad de Caracas otorga el título de Libertador a Simón Bolívar, acierto enorme realizado desde el mismo centro del huracán. Hoy no tengo dudas que vivimos días de independencia, desconozco cuántas repúblicas tendrán que caer o años pasar para lograrla pero la inminencia de liberación de otro imperio, es inocultable.

    Igualmente, es innegable la tormenta que estamos viviendo por el hundimiento imperial. El mundo comienza a perder el orden sacrosanto dado desde los Estados Unidos, a lo largo y ancho del globo insurgen los pueblos pidiendo libertad, luchando contra el capitalismo criminal que llevará al exterminio de la raza humana, si no es frenado a tiempo. Las fuerzas del planeta se están reacomodando y eso lo siente muy bien el opresor.

    En este marco, la insurgencia de los oprimidos viene de la mano de grandes líderes que le han dado coherencia a los reclamos de los pobres y los han convertido en bandera de lucha reforzada con una, hasta hace poco inconcebible, conciencia popular. Bolívar, Marx, Engelberg, Mao, Lenin y tantos otros han permeado hasta el ADN social, encaminando al mundo a un nuevo estadio que, evidentemente ya está en marcha.

    En Venezuela, este fenómeno tomó rostro, figura y nombre a finales del siglo XX, Hugo Rafael Chávez Frías, un desconocido Comandante del Ejército, decide tomar las riendas de la insurrección popular e inicia una verdadera revolución en todos los aspectos del país. Su impacto es incuantificable, encarriló el despertar popular de 1989 y no permitió que se disolviera o fuera secuestrado por nuevas o viejas oligarquías, en otras palabras, se hizo garante del Poder Constituyente del Pueblo que siempre está allí, sea o no reconocido por gobiernos de paso.

    Por supuesto, la prematura partida física de un hombre de la entidad histórica de Hugo Chávez, trajo consigo un terremoto que ha sacudido la esencia misma del proceso que hemos venido construyendo. El Guardián del Pueblo se ha ido, ningún mortal es capaz de afrontar al imperio mundial y protegernos del capitalismo genocida, opinan muchos. Mientras, la oligarquía trata de asegurar que no exista sucesor “digno” de Hugo Chávez, pretende recomponer la tesis del “fin de la historia” en la que Chávez sólo fue una “travesura temporal” y que sería momento de volver al status quo del capitalismo según su imposición; conciencia que pretenden implantar centrada en que los sueños del Comandante reposan con él en el Cuartel de la Montaña y nadie será capaz de devolvérnoslos, parafraseando a un alfil imperial.

    En este estado de cosas, a Nicolás Maduro le toca tomar el testigo directamente de la mano de Chávez y por inequívocas instrucciones de él. Debe calzarse los zapatos de un gigante de la Historia y continuar el curso de una Revolución, curso que pasa por culminar el proceso independentista de la primera reserva petrolera mundial contra el más poderoso imperio que ha conocido la humanidad. Por supuesto, se convierte en blanco de todos los cañones, su muerte política o hasta física es prioridad para poderes como trasnacionales, paramilitares, cárteles de drogas, Dea, Cia, Mozad, Pentágono, Departamento de Estado y pare usted de contar. Su cabeza tiene buen precio.

    En este marco, el ataque imperial ha sido de una ferocidad cada vez peor. A estas alturas, poco importan las formas, la guerra, cada vez más parecida a su forma tradicional de balas y muerte, está declarada y, los factores de poder de los Estados Unidos se abalanzan. Los ejércitos de derecha han salido a la calle a matar, han convertido la muerte en rutina macabra de sus actividades y la invasión es su objetivo. El acorralamiento al Pueblo y al Gobierno del Presidente Maduro ha llegado a niveles de ahogamiento, han intentado colocarnos en estado de sitio.

    Ante este tipo de circunstancias, muchos líderes han tomado uno de dos caminos, claudicar o declarar la guerra al invasor. He allí la grandeza de Nicolás Maduro, ha combatido acciones de guerra con una irreductible convicción de Paz, ha asumido su rol de Líder de la Revolución y nos ha marcado un camino, la Paz.

    Combatir la guerra con Paz es un camino difícil, lleno de escollos, presto a la confusión pero es el camino. Así lo ha entendido el Presidente y se ha resteado con el Pueblo para preservar la vida, hoy lamentamos contar nuestros muertos por cientos, pero con un liderazgo sin la fuerza del convencimiento de Maduro, seguramente estaríamos en plena y cruenta guerra civil. La Patria podría estar sacudida a lo largo y ancho por la sangre del Pueblo; eso lo ha evitado Nicolás Maduro.

    La visión histórica de Maduro es inigualable, ha impedido la matanza de pueblo contra el pueblo; ha combatido las balas con el camino del entendimiento; ha respondido a la sangre con el sudor de se democráticos pero viviendo de ellos, pero lo cierto es que Nicolás Maduro está fraguando su lugar en la Historia como uno de los pocos que ha podido combatir y derrotar a los gorilas guerreristas con la Paz, como arma irreductible para la defensa y la victoria del Pueblo.u trabajo incansable y decidido por salvaguardar la vida de las mujeres y hombres del país. Es obvio que la Derecha nunca lo reconocerá, tampoco lo harán aquellos que creen que la Izquierda es sólo una silla para aparentar disidencia a gobiernos de Derecha y de esta manera darles apariencia de democráticos pero viviendo de ellos, pero lo cierto es que Nicolás Maduro está fraguando su lugar en la Historia como uno de los pocos que ha podido combatir y derrotar a los gorilas guerreristas con la Paz, como arma irreductible para la defensa y la victoria del Pueblo.

¡Sin duda alguna, nuestro Presidente Nicolás Maduro, tendrá un sitial especial en la Historia de Venezuela y del mundo!